Osorno en tres momentos: Patrimonio, naturaleza, cuando quieras

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Publicado el
19 de diciembre, 2013
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Un destino no es nada si no tiene esos momentos que vale la pena conocer. En Osorno, presentamos tres de ellos, imprescindibles para disfrutar de esta puerta que invita a la Patagonia.

Dicen que para conocer una ciudad hay que recorrerla, entenderla y vivirla en
todas sus aristas. Saber de sus momentos, de la historia que la antecede, de la impronta que va dejando y de sus posibilidades para explorar y disfrutarla. Los momentos de estos destinos los retratan, permiten descubrirlos y son una forma recomendable de adentrarse en las razones de porqué conviene visitarlos. Compartimos con ustedes tres momentos de Osorno, un destino recomendable y con mucho que mostrar.

Momento 1: Patrimonio
Osorno, al norte de la Décima Región de Los Lagos, sorprende de muchas maneras. Basta escarbar un poco para empezar a entender por qué esta ciudad, puerta de entrada de la Patagonia, tiene en sus calles y alrededores algunas de las posibilidades más interesantes del sur de Chile.

Con 455 años, posee una riqueza histórica que pocas ciudades pueden exhibir: sus calles, construcciones y monumentos, son los mejores exponentes del turismo patrimonial que hoy atrae a visitantes a entender por qué esta ciudad, en distintos momentos, ha sido protagonista y punto de partida de la historia de Chile.

Algunos puntos altos de la ciudad son las Casonas Alemanas del siglo XIX en calle Mackenna, declaradas monumentos nacionales; el Fuerte Reina Luisa, emplazado en plena ciudad; y los museos que recogen la historia y presente del lugar.

Pero si se trata de patrimonio, la histórica Catedral San Mateo de Osorno es un referente. Es el quinto templo que se levanta en ese mismo emplazamiento. Destruida cinco veces por ataques, incendios o calamidades naturales, siempre se vuelve a levantar y hoy se yergue, orgullosa, como símbolo principal de la ciudad, reflejo de la perseverancia de su gente.

Al interior de sus paredes se conservan archivos históricos de osorninos que datan de finales del siglo XVIII, además de cobijar los restos mortales del Primer Obispo
de Osorno, Francisco Valdés Subercaseaux, hoy en proceso de beatificación ante la Santa Sede.
Su torre, de 45 metros de altura, domina buena parte de la ciudad y basa su peculiar forma en una mitra o sombrero típico de los obispos.

Sumemos a Osorno un atractivo ineludible: La posibilidad de adentrarse en la época del pleistoceno, hace 12.500 años, gracias a osamentas de un especimen de Gonfoterio –similar al elefante actual- encontrado en el sector de Pilauco, donde se emplaza un parque temático con representaciones de algunas de las especies que luchaban por sobrevivir en aquel entonces, como el Caballo Sudamericano, el Milodón y el temible felino Dientes de Sable.

Momento 2: Naturaleza accesible, aquí, ahora
La naturaleza fue generosa con la Región de los Lagos. La proveyó de una riqueza capaz de dejar sin palabras al más conversador. Y en Osorno no hay que viajar mucho para llegar a ella. La naturaleza está aquí, accesible, para admirarla, para vivirla.

El Parque Nacional Puyehue permite internarse en bosques de la abundante selva valdiviana y conocer lo que sucede dentro de sus nutridas “murallas verdes”, formadas por los árboles centenarios que abundan y dan su sello a la zona.

Si se buscan las mejores imágenes para atesorar entre los recuerdos, los volcanes Puyehue, Casablanca y Puntiagudo entregan grandes posibilidades con vistas generosas y llenas de naturaleza en su momento más puro.

Impresionan los saltos de agua, las aves que pueden observarse –más de 100 tipos distintos- y toda la magnificencia del paisaje. Simplemente sobrecogedor, un momento para no olvidar junto a la naturaleza accesible de Osorno.

Momento 3: Turismo todo el año, en cualquier momento
Osorno ofrece opciones para aventurarse todo el año. No importa el clima, si llueve, nieva o si hace frío o calor. Siempre es una buena idea visitar este destino. Veamos por qué.

Gracias a su privilegiada naturaleza, posee además de bosques generosos para explorar, la posibilidad de disfrutar de aguas termales en cualquier momento en que se busque la desconexión de las rutinas del día a día.

Las Termas de Puyehue, famosas por su calidad y por la infraestructura cinco estrellas que ofrecen, son el escenario indicado para disfrutar. Se emplazan en el Parque Nacional Puyehue, el más visitado de Chile y que integra una reserva de la biósfera. Sus instalaciones son de clase mundial y hasta aquí llegan visitantes de todo el mundo que con su “boca a boca” se encargan de difundir este destino.

Complementan la oferta las Termas de Aguas Calientes (tres estrellas), otra opción ubicada a poca distancia.

Para quienes gustan de esquiar, el Centro de Ski y Montaña Antillanca, en los faldeos del Volcán Antillanca, ofrece interesantes posibilidades, entre ellas alojamiento, restaurantes, Spa y el llamado Jardín de Nieve.

Osorno, además, es punto de conexión para otros destinos. Hacia el este, es puerta de entrada a Bariloche, Argentina, por el paso internacional Cardenal Samoré; hacia el norte, es posible acceder a la Región de Los Ríos. Y al sur, se multiplican las posibilidades que llevan a Frutillar, Puerto Varas, Puerto Montt y, más allá, a Chiloé y Palena.

Son muchos los momentos que se pueden vivir en Osorno. Estos tres, ayudan a entender por qué hay que venir, por qué no hay que perderse este gran destino.

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