Gonfoterio y Parque Chuyaca: Osorno y el verdadero Jurasic Park

Publicado el
19 de diciembre, 2013
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El descubrimiento de los restos de un Gonfoterio (similar al elefante actual) permitió reconstruir un pasado salvaje e inexplorado que todavía sigue siendo escudriñado.

Un grupo de gonfoterios (especie del Pleistoceno, similar a los elefantes actuales) deambula entre los árboles añosos. Buscan alimentarse y, dado su gran tamaño, les resulta difícil disimular su presencia entre la vegetación, que pese a ser muy abundante, escasamente podría cubrir los movimientos y rutinas de estos majestuosos animales.

Más allá, un depredador temible, el tigre dientes de sable, sigue de cerca los movimientos y ruidos de los gonfoterios, aunque un grupo de caballos americanos también llama su atención. Completa el cuadro un oso megaterio, mejor conocido como milodón, que también recorre el territorio en búsqueda de su alimento.

El relato anterior no es parte del nuevo Guión de Jurasic Park 4, ni tampoco de una novela de ciencia ficción, sino que bien pudo ser una escena de las que se vivieron en la época del Pleistoceno Tardío en Osorno, hace unos 14 mil años, en ese entonces tierra salvaje y propiedad indiscutida de impresionantes bestias.

Y no es ficción, porque hay certeza de que esto pasó en Osorno gracias a un notable descubrimiento ocurrido en febrero 1986, cuando un grupo de trabajadores de una constructora encontró, en plena ciudad en el sector de Pilauco, restos de un Gonfoterio (Stegomastodon platensis), lo que provocó gran expectación y comenzó a dar forma a una historia desconocida hasta ese entonces y de la que no habían vestigios.

Por si Osorno no tuviera ya suficiente historia y Patrimonio, el descubrimiento de los restos del Gonfoterio permitió delinear un pasado salvaje e inexplorado, el que en los últimos años ha ido consolidándose gracias a la investigación que realizan un grupo de connotados científicos que buscan desentrañar las verdades detrás de este descubrimiento.

Con el Gonfoterio y la atención que suscitó el caso, Osorno sumó un nuevo atractivo a su abundante oferta turística.

En la zona exacta del descubrimiento, científicos de la Universidad Austral continúan con sus excavaciones, mientras aparecen nuevos restos, como inmensos colmillos y restos de la fauna que se imponía en esa época. Estos hallazgos permitieron impulsar el desarrollo de un emplazamiento en el Parque Chuyaca, hoy reconocido como sitio palenteológico.

El recinto, cuyo nombre oficial es Parque Pleistocénico de Osorno se inauguró en julio de 2011. Se trata de una interesante muestra de bestias en tamaño real que impresionan y atraen al visitante: una familia de gonfoterios (padre, madre e hijo), un caballo americano, un tigre dientes de sable y un oso megaterio (milodón).

Las réplicas fueron elaboradas por un escultor con asesoría científica para darle mayor realismo. Lo mismo ocurrió con el parque, donde se representó lo más fielmente posible la megafauna que se imponía en la época.

Todas estas especies existieron en el sitio de Chuyaca y Pilauco, con excepción del tigre dientes de sable, el cual fue incorporado como un carnívoro en medio de las otras especies herbívoras, según explicaron los científicos que participaron en la representación de estas bestias del Pleistoceno.

Hoy, estos animales a escala real se han vuelto un foco de atracción para quienes quiera indagar más sobre los secretos que esconde Osorno bajo su milenario suelo, mientras en Pilauco siguen adelante las excavaciones para desentrañar una historia que, gracias al Gonfoterio, hoy puede ser contada y, ¿por qué no? también imaginada.

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